¿Qué es la baja visión?
Es la pérdida o reducción de la visión que no mejora utilizando la adecuada corrección en gafas, lentes de contacto o tratamiento médico. Se considera que una persona tiene baja visión cuando tiene una limitación visual que le dificulta o impide la realización de una o varias tareas de la vida cotidiana.
¿Quién puede padecerla?
Todos podemos padecer baja visión. La persona con baja visión es aquella que por alguna causa (enfermedad, alteraciones congénitas o adquiridas, post cirugía, accidentes etc.) tiene disminuida notablemente la visión y/o el campo visual y que aún con sus gafas o tratamiento óptico convencional o con tratamiento médico no mejora.
¿Qué causa baja visión?
La Baja Visión, en sí, no es una enfermedad (patología), sino que es la denominación empleada para referirse a la limitación visual. Puede tener muchos orígenes distintos; principalmente está causada por distintas patologías, habitualmente asociadas a la edad, como pueden ser:
Cataratas
Degeneración Macular asociada a la edad
Retinopatía Diabética
Retinosis Pigmentaria
Miopía Magna
Desprendimiento de retina
Glaucoma
¡No se resigne, podemos ayudarle!
¿Qué podemos hacer?
Nuestro objetivo es que usted pueda retomar las actividades que creía perdidas por su limitación visual. Para conseguirlo, hemos desarrollado nuestro Protocolo de Atención al Paciente:
A través de un completo examen visual se estudia el estado de su visión: se valoran sus capacidades visuales frente a sus necesidades. Una vez realizada esta evaluación, se fijan unos objetivos en función de los cuales se establecerá en qué consistirá la rehabilitación y cuánto tiempo se tardará en conseguirla.
En esta etapa se seleccionan las ayudas técnicas adecuadas para lograr los fines propuestos. Las ayudas técnicas se dividen en cuatro grandes grupos: Ayudas Ópticas - Ayudas Electrónicas - Filtros selectivos- Ayudas de ergonomía e iluminación.
El entrenamiento consiste en el aprendizaje de técnicas para el mejor aprovechamiento del resto visual y la correcta utilización de las ayudas prescritas.
El Entrenamiento es fundamental, ya que es el momento en el que el paciente aprende a utilizar eficazmente las ayudas técnicas que empleará en el día a día.
Objetivo: conseguir el mejor aprovechamiento del resto visual
Todos estamos acostumbrados a mirar por la parte central de nuestro ojo, que es donde tenemos la mayor visión del detalle. Es difícil entender que, pese a tener una patología, podamos utilizar una parte de nuestro ojo que está en mejores condiciones aunque no sea la zona por la que estamos acostumbrados a mirar. Dicha tarea, necesita entrenamiento y en de ello se encarga la rehabilitación visual.

