VUELTA AL TRABAJO

La vuelta al trabajo supone en muchos casos la vuelta a largas jornadas frente al ordenador. Si al final de la jornada de trabajo tus ojos están irritados o secos, te pican, o ves ligeramente borroso, puede que seas uno de los millones de personas en todo el mundo afectadas por el Síndrome Visual informático.

El ordenador nos obliga a mirar fijamente durante largos periodos de tiempo y a parpadear con menos frecuencia de lo normal, lo que puede provocar síntomas de incomodidad al final de la jornada, entre los que se encuentran:

  • Irritación ocular
  • Fatiga visual
  • Visión borrosa
  • Sequedad ocular
  • Cefalea
  • Picor de ojos

Este conjunto de síntomas se llama Síndrome Visual Informático. La mayoría de éstos síntomas son pasajeros y se dejan de notar cuando apagamos el ordenador, pero hay personas que pueden ver reducidas sus habilidades visuales experimentando visión borrosa incluso después de haber dejado de trabajar. El síndrome visual informático se produce porque los dos ojos trabajan con mas intensidad delante de una pantalla electrónica que frente a la página de un libro o revista, debido a factores como la definición de los caracteres, el reducido nivel de contraste, la presencia de deslumbramientos, los reflejos del monitor o las distancias y ángulos de trabajo.

Siguiendo unas sencillas pautas de ergonomía visual conseguirás que el trabajo ante la pantalla del ordenador no le pase factura a tu bienestar visual.

  • Acude a revisiones visuales periódicas con tu optometrista.
  • Haz pausas de quince minutos cada dos horas de trabajo.
  • Parpadea con regularidad.
  • Coloca la pantalla del ordenador a una distancia de 45-55 cm en un plano ligeramente inferior a la altura de los ojos.
  • Ajusta la resolución y el contraste del monitor.
  • Evita los brillos y reflejos.
  • Cuida también tu postura.